Vichyssoise

abril 11, 2012 by admin

La primera vez que probé una Vichyssoise fue en un garaje del barrio salmantino de Garrido. Allí es donde mi amigo Carlos y yo aprendimos nuestras primeras nociones de cocina.

La idea al principio era esa, aprender de cocina, pero a la larga derivó en ponernos morados cada martes.

El garaje estaba regentado por unos ocupas que nos dejaban utilizar su cocina para preparar nuestras recetas.

Como profesores teníamos a dos cocineros del restaurante “El Bardo”. Eran tremendamente informales pero cocinaban de una manera maravillosa.

Cuando uno de los profesores dijo que iba a preparar una Vichyssoise no supe a que se refería y cuando especificó, debo de admitir que me decepcionó un poco, ya que una crema de puerros no era exactamente lo que yo esperaba para ese martes, más si tenemos en cuenta que las semanas anteriores habíamos preparado platos como una fabada asturiana o un codillo alemán con chucrut.

Para mi sorpresa durante la preparación del plato se empezó a intuir que aquello iba a estar delicioso, el puerro y la cebolla pochada fueron invadiendo el garaje de un aroma delicioso. Cuando nos sentamos y probé la Vichyssoise me quedé sorprendidísimo.

Por eso os traigo este plato, para ver si la cremita de puerros Vichyssoise os sorprende tanto como a mí

Ingredientes

  •  1 Cebolla
  • 3 Puerros
  • 1 Patata
  • 1 Copa de vino blanco
  • ½ Litro de leche
  • 50 ml de nata
  • 1 Cucharada de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta y sal

Elaboración

Lo primero que haremos, como siempre que cocinemos verduras y hortalizas, será limpiar y trocear los puerros y las cebollas.

Por otra parte echaremos en una olla un chorrito de aceite de oliva virgen extra con un trocito de mantequilla.

Salpimentamos la cebolla y el puerro que pocharemos hasta que quede blandita.

En este momento verteremos  el vino blanco y lo dejamos reducir.

Una vez que el vino esté consumido añadiremos la patata troceada y cubriremos todo con agua.

Cerramos la cazuela con la tapa y dejaremos todo a un fuego medio, estará listo cuando la patata esté blanda.

El resultado lo batimos junto a la leche y la nata. Este es el momento perfecto para comprobar si está bien de sal y pimienta, en el caso de que estuviera un poco soso añadiríamos un poco más de sal.

Y ya estaría, debemos recordar que este es un plato que se puede servir tanto frío como caliente. Por lo que si lo queremos consumir caliente ya estaría pero si por el contrario lo queremos comer frío lo podemos dejar en el frigorífico.